DARSE CUENTA II
Hay algo que te eleva, que te limpia de la mugre,
que te separa.
Hay un aura que te envuelve y te protege
de las salpicaduras, los embates y las alimañas.
Están podridos
y huelen a rancio mueble abandonado.
Están perdidos
bajo algún influjo mágico malvado.
Sus ojos vacíos, llenos
de hidras y medusas,
sus bocas con excusas,
nauseabundas de venenos.
Si intento la ayuda me pudro,
si procuro el rescate me hundo
con ellos
que te separa.
Hay un aura que te envuelve y te protege
de las salpicaduras, los embates y las alimañas.
Están podridos
y huelen a rancio mueble abandonado.
Están perdidos
bajo algún influjo mágico malvado.
Sus ojos vacíos, llenos
de hidras y medusas,
sus bocas con excusas,
nauseabundas de venenos.
Si intento la ayuda me pudro,
si procuro el rescate me hundo
con ellos

