DARSE CUENTA II
Hay algo que te eleva, que te limpia de la mugre,
que te separa.
Hay un aura que te envuelve y te protege
de las salpicaduras, los embates y las alimañas.
Están podridos
y huelen a rancio mueble abandonado.
Están perdidos
bajo algún influjo mágico malvado.
Sus ojos vacíos, llenos
de hidras y medusas,
sus bocas con excusas,
nauseabundas de venenos.
Si intento la ayuda me pudro,
si procuro el rescate me hundo
con ellos
que te separa.
Hay un aura que te envuelve y te protege
de las salpicaduras, los embates y las alimañas.
Están podridos
y huelen a rancio mueble abandonado.
Están perdidos
bajo algún influjo mágico malvado.
Sus ojos vacíos, llenos
de hidras y medusas,
sus bocas con excusas,
nauseabundas de venenos.
Si intento la ayuda me pudro,
si procuro el rescate me hundo
con ellos


2 Aportes:
No podes haber escrito algo tan lindo, tan justo...y no haberme avisado. O no haberme reencarnado.
¡Esa tengo que ser yo, que pienso exactamente lo que dice ese poema y no me sale!!!!
Ni loca te aviso, me muero de vergüenza!...
Qué decir! Un momento de más asco y más decepción...
Me agarró un brote tatilístico!
Para mí que en ese momento te me encarnaste, mirá... porque si no, lo siento lo siento lo tengo atragantado, pero no me sale!
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